Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de octubre, 2005

El Tipo

Si hubiera aceptado comer con el Tipo (o sea tragar, porque se atasca de comida), llegaríamos al restaurante de siempre, donde la música en vivo está como para dormirse.

Y aunque traga como cochino en engorda, no se le nota más que una panza de chelero (a no ser que se vista de traje).

El Tipo habría pedido dos cervezas para empezar y una caja de cigarros, que posteriormente se terminaría en cuatro horas, mismas en las que a parte de comer y beber, platicaríamos (qué obvio). Pero lo bueno es que iniciaríamos la charla con “qué calor hace ¿no crees?”, “sí, con este clima caen muy bien unas chelas”. Hasta hablar de cómo la duda te sabe a ausencia (así de filosóficas son nuestras charlas).

El Tipo es más chaparro que yo, aunque no tanto, eso me hace sentir algo incómoda, excepto algunas veces (chiquito pero picoso).

Tiene muchas personalidades, ya sea cuando es todo un “caballero” (con las “damas”, ciertamente), ya cuando con sus amigos es el más experto en chistes y albures o un conoce…